Salvavidas
Sé que en una parte de mi me he prometido olvidarlo, olvidar el daño, olvidar las lágrimas. Puede que a día de hoy no sea la chica alegre que conociste una tarde de octubre, y te preguntarás que dónde está la chica que pasaba los minutos mordiéndose la uñas, ansiosa de decir una palabra entre la multitud. Yo tampoco sé donde está la niña que sonreía pese a todo, la verdad que llevo tanto tiempo sin encontrarla, que hace mucho dejé de buscar, y me limité a honrar su memoria a base de sonrisas inesperadas. Esa chica, aquella que juraste cuidar, esa pequeñaja que querías en tu vida para siempre, esa, que sonreía a la luna, se ha perdido entre la gente. No te preocupes, puede, que dentro de un tiempo vuelva a aparecer, y prometo decírtelo entonces, pero por ahora, solo mi tiempo está destinado a recuperar los trozos de mi que fui perdiendo en cada camino hacia tu encuentro.