Diario

Martes, 12 de mayo de 2020

He decidido comenzar un diario. Aquí no voy a contar mi vida sino mis emociones. Aunque obviamente tienen que ver con mi vida y el día a día, en este pequeño espacio quiero reflejar más mis pensamientos, mis sentimientos y las dudas que me surgen y a veces no comparto.
Soy una persona que se plantea la vida de mil maneras constantemente, y muchas veces todo ello se queda en mi cabeza dando vueltas. Por eso, creo que es una buena idea empezar a compartirlas con el mundo, a lo mejor así me doy cuenta de que no estoy sola, y que hay más gente que comparte mis forma de pensar.

Por si os preguntáis por qué lo hago, si es que alguien realmente lee esto y se lo pregunta, es básicamente porque cuando abrí el blog, me sentía libre de decir cualquier cosa que pensase. Simplemente escribía sobre lo que sentía, a veces sobre cómo me indignaba el mundo y otras veces sobre mis pasiones. Todo esto con el tiempo se fue yendo, me gustaba mantener una estética y empecé a ver que algunos de los textos que había escrito eran bastante bonitos. Entonces pensé en dejar la página principal para esos textos, que significaban tanto para mi, no porque estuviesen bien escritos sino porque lo había hecho con el corazón y el resultado que había obtenido me maravillaba.

Tras un tiempo y muchas subidas y bajadas emocionales; muchas cosas que bueno, a día de hoy a veces ni me atrevo a contar; siento que el miedo y mi auto-exigencia se han apoderado no solo de mi, sino también de varias partes de mi vida, entre las que está este blog. Por eso hoy quiero dar un salto de valentía y volver a abrirme un poco más. No sé si alguien lo leerá o no, pero me hace ilusión retomar esta parte de mi vida.

Así pues, acorde un poco con lo mencionado, aquí va:

Esta noche no he dormido, quería ponerme a estudiar y avanzar en un par de asignaturas, que debo decir que tengo bastante abandonadas últimamente. La cuestión es que, como de costumbre, la pereza se ha apoderado un poco de mi y me he puesto a ver una serie (Modern family), acabando así la última temporada (me quedaban unos 6-7 capítulos).
Cuando ha acabado, (tranquilos que no voy a hacer spoilers), me ha dado mucho en qué pensar en relación a lo que hago con mi vida y cómo lo hago. Entonces me he dado cuenta de que dentro de todos los factores que hay en mi vida que me trastocan y favorecen que no siempre haga lo que tengo que hacer, e incluso me rinda o deje de luchar por mis sueños, el mayor de todos es el miedo.

Dios, tengo un miedo atroz a vivir, tengo miedo de no ser tan válida como creo que soy, tengo miedo de terminar una carrera y darme cuenta de que quizás eso no es lo que realmente quiero hacer. Tengo miedo de no ser nunca quien quiero ser o peor, de no saber nunca quién soy. Tengo miedo de estropear las cosas con mi pareja, de no disfrutar de mis padres lo suficiente. Tengo miedo de que mis padres no me entiendan y tengo miedo de muchísimas cosas.
En definitiva, creo que tengo un miedo horrible al rechazo en todas las formas y en todos los ámbitos de mi vida.

Y después de identificar todos y cada uno de mis miedos, he llegado a una misma conclusión, todos ellos alimentan mis demonios. Todos mis demonios alimentan mis miedos y me frenan constantemente. Y lo peor, es que yo lo permito.

Ahora bien, no me voy a castigar por ser humana, por cometer errores y tener miedo de cometer nuevos o repetirlos. Y no necesariamente necesito actuar de manera inmediata frente a ellos, pero sí creo que el simple hecho de darme cuenta de ellos, de encontrarlos, ya es un paso enorme y debo felicitarme por ello.

Sé que puede parecer una reflexión cualquiera, pero creedme, para mi es un paso gigante, quizás con el tiempo os cuente el porqué.

Os dejo con una mítica frase de Nelson Mandela:

"Aprendí que el coraje no era la ausencia del miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es el que siente miedo, sino el que vence ese temor"

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ser

Cambios

Miedo