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Mostrando entradas de mayo, 2015

Silencio

Hoy las paredes callan, no quieren hablar conmigo. Hoy me aíslo en tu mundo, buscando las respuestas, respuestas que no consigo, porque hoy las paredes callan, no quieren hablar conmigo. Hoy intento ver la vida desde tus ojos,  intento tocar el mundo desde tus manos, intento escuchar desde tus oídos, pero no oigo nada, porque hoy las paredes callan, no quieren hablar conmigo. Hoy han decidido que esto no es lo mío, han pensado por mi y solo me otorgan silencio, intentan darme esa paz que no consigo,  quieren borrar el dolor de los recuerdos, por eso hoy las paredes callan, no quieren hablar conmigo. Y yo mientras me retuerzo entre lágrimas y recuerdos, recuerdos que ahogan, recuerdos que hieren como palabras, palabras que un día tus labios susurraron, palabras que me dieron por instantes la vida, palabras que hoy mismo me la quitan y se esconden tras esas paredes, que con silencios me dan lo que nunca he pedido. Yo solo pedí respuestas,...

En cuenta del tiempo.

Eres vida y sueño en una misma palabra, que a veces vuela con el viento, y otras veces irrumpe en mi pecho como nunca nadie había osado antes hacerlo. Fuiste dolor en palabras que a golpes de cuchillos afilados, dejaban mi alma hecha pedazos. Has sido renacer en versos, que unieron cenizas y recompusieron la sonrisa de aquellas dos balas perdidas, que como locas vagaban por el aire sin rumbo, sin metas y con la ilusión perdida, malgastada en otras vidas sin vida. Habías sido lucha en silencio, enfrentándote a los demonios del camino con tan solo el arma de tu alma y de tu corazón hecho añicos. Fuiste equivocación, dejando tu vida en labios de filo, en carmín de navajas. Pero hoy eres el alma de las sonrisas distraídas, felices.  Ahora eres verso y rima, en una voz que sueña en alto, porque vive sus sueños. Ya eres quién buscabas, porque ya encontraste el rumbo de la vida, porque ya soñaste tu destino, porque ya alcanzaste tu meta, porque ya sigues el cami...

El mundo a cuestas

Llevo un mundo a cuestas sobre mis espaldas.  Llevo en mi, miles de recuerdos de todo tipo que nunca podré borrar.  Algunos de ellos, fueron los que marcaron mi vida en determinado momento, y la cambiaron por completo.  Y ojalá siempre hubieran sido felices, de esos en los que mires donde mires te acuerdas de que siempre había una sonrisa de por medio, esos que hacen que al recodar nazca una inocente y sincera sonrisa en tus labios...  Ojalá, la vida siempre fuese así... Pero no.  La vida te golpea a cada paso que das, recordándote que el camino no lo eliges tú, que es ella quién te lo marca y que si lo aguantas bien, y sino ya sabes dónde esta la salida.  Esa salida sin rumbo alguno más que el fin en un segundo, en un interminable segundo que te ahoga, te oprime el pecho, y así, mientras te retuerces de rabia en tu propio dolor, mientras tus ojos lloran sangre que como cristales rotos van hiriendo todo a su paso, así, en instantes, todo aquello...